Trabajo flexible 100% seguro

El lugar de trabajo se ha transformado. Las empresas han implementado el teletrabajo de forma acelerada y ahora están combinando el trabajo a distancia con el presencial en la oficina. Estos cambios vienen acompañados de riesgos para tus datos y tu información. Ahora la seguridad es lo primero.

Por otro lado, los ciberdelincuentes están aprovechando la crisis del Coronavirus para comprometer la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos empresariales.

De media, las empresas españolas han sufrido 454 ciberataques semanales en los últimos meses, donde las dos grandes amenazas para el trabajo en remoto que se prevén continuarán vigentes son:

  • Phishing: estas estafas a través de webs, correo electrónico y mensajería crecen cada año. Según Retruster, los intentos de phishing aumentaron un 65% el último año. Algunas de las empresas afectadas han sido Microsoft, Banco Santander o la Agencia Tributaria.
  • Ransomware: a lo largo del primer semestre de 2020 se ha generalizado una nueva variante de ransomware en la que los atacantes extraen grandes cantidades de datos antes de cifrarlos. En mayo y junio, y coincidiendo con el inicio de la desescalada en varios países, los cibercriminales intensificaron su actividad con otro tipo de explotaciones de vulnerabilidad no relacionadas con la temática del COVID-19. La encuesta The State of Ransomware 2020 , revela que 51% de las organizaciones habían experimentado un ataque de ransomware significativo en los 12 meses anteriores, en comparación con el 54% en 2017.

Al trabajar de manera flexible y remota, es necesario que adoptes cuanto antes medidas que garanticen la seguridad de la información. A continuación te exponemos las principales recomendaciones que debes tener en cuenta:

  • Equipa tus dispositivos móviles con programas de protección de datos y antivirus.
  • Actualiza constantemente las políticas de seguridad de la información.
  • Evita compartir y solicitar información confidencial fuera de los canales aprobados.
  • Asegúrate que los sistemas y los accesos estén monitorizados continuamente.
  • Usa una contraseña segura y una autenticación de dos factores. Esta implica que deberás completar un paso más al iniciar tu sesión. Puede ser un mensaje de texto, un correo electrónico o un método biométrico.
  • Evita utilizar WiFi públicos.
  • Conéctate a la VPN de la organización. Esta cifrará la conexión web, haciéndola ilegible para cualquiera que intente interceptarla.
  • Conciénciate de los ciberriesgos y adopta buenos hábitos de seguridad.